Parece claro que en la batalla entre el capitalismo y el comunismo, el capitalismo ha sido el gran vencedor. Aun así, el capitalismo sigue sin tener buena prensa, solo hay que encender un rato el televisor, la radio o leer cualquier periódico, para palpar las innumerables críticas al mismo, directivos corruptos que se llevan el dinero de la caja y engañan a empleados y accionistas, empresas petroleras que se cargan el medio ambiente, la inmensa riqueza de algunos que tanto contrasta con la extrema pobreza de otros muchos.
Todo esto nos hace pensar si es un sistema justo y moral.
Frases como la archifamosa de Adam Smith “No es la benevolencia del carnicero, del cervecero o del panadero de lo que esperamos nuestra comida, sino de la consideración de su propio interés”, tampoco ayudan mucho, y para colmo estan los evangelios:
“Nadie puede servir a dos señores; porque aborrecerá a uno y amará al otro; o bien se entregará a uno y despreciará al otro. No podéis servir a Dios y al Dinero”.
“es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja, que un rico entre en el reino de los cielos”
¿Son el capitalismo y el cristianismo enemigos irreconciliables?. El libro de Jay W. Richards Money, Greed and God intenta desmontar esta idea, hasta el punto que virtudes propiamente cristianas, como la honestidad, el sacrificio, la familia, el riesgo basado en una futura esperanza, el compromiso por una gratificación no inmediata se complementan perfectamente con el capitalismo.
Seguiremos leyendo…, vamos a ver que nos cuenta.