Siempre es gratificante ver que algún partido, aunque sea completamente marginal y que esté abocado a no tener ningún tipo de representación, tiene propuestas en lo económico que uno comparte, siempre con matices, su nombre que es manifiestamente mejorable es el Partido de la Libertad Individual, aquí van algunas:
1. Papel del Estado: reducción drástica del coste y del volumen del Estado, y reorientación de su actividad a las escasas tareas que le son propias, tales como justicia, seguridad y representación exterior.
2. Funcionarios: reducción de la plantilla de todas las administraciones públicas de forma paulatina a lo largo de dos legislaturas, así como la duplicidad administrativa.
3. Empresa pública: privatización o disolución paulatina de las empresas públicas y, con especial urgencia, de las entidades bancarias (cajas de ahorros) y de los medios de comunicación estatales (televisiones públicas y subvenciones). Establecer, además, como principio general la “no competencia del Estado frente a empresas privadas”, es decir, no dejar en manos de los políticos todo aquello que pueda ser provisto por el mercado (empresarios).
4. Fiscalidad: profunda simplificación tributaria e introducción del principio de “proporcionalidad fiscal” frente a la actual “progresividad”. Esto implicaría implantar en España una especie de impuesto lineal, igual para todos a partir de un determinado nivel de renta, tal y como existe en otros países. También abogan por establecer “topes constitucionales al endeudamiento público y a la carga tributaria directa e indirecta que soportan empresas y particulares”. Como medida fiscal inmediata, defienden la completa “abolición del nuevo impuesto sobre el Patrimonio”.
5. Desregulación: amplia desregulación general de la actividad económica y paulatino desarme arancelario. Asimismo, abogan por reducir de forma sustancial las cotizaciones sociales a autónomos y empresas, y eliminar trabas administrativas para la creación de empresas; abolir la colegiación obligatoria y los límites corporativistas al libre ejercicio de toda actividad empresarial (horarios, ubicación, publicidad…)
6. Mercado laboral: flexibilización del mercado de trabajo; abolición de las trabas a la libre contratación y al despido; considerar los sindicatos como asociaciones civiles, no como “agentes sociales”; eliminar los convenios colectivos; y abolir los “costosos e ineficaces” servicios públicos de empleo.
7. Subvenciones y rescates públicos: prohibición de las subvenciones y rescates a bancos y otras empresas con dinero de todos los contribuyentes, sea cual sea su tamaño y circunstancias.
8. Sanidad y educación: extensión de la sanidad y de la educación privadas al conjunto de la población mediante sistemas de “cheques canjeables”, en sustitución de la actual dualidad de sistemas (público-privado).
9. Pensiones y prestación de paro: iniciar de inmediato una “transición hacia un sistema privado de pensiones por capitalización individualizada a beneficio de cada trabajador, con un fondo social que cotice por aquéllos que no puedan hacerlo”; mantenimiento durante la transición de todos los compromisos con los pensionistas actuales; extensión del mecanismo a otros sistemas de previsión social, como el de desempleo.
10. Banca central; impulsar una reforma del sistema financiero internacional que camine hacia la desaparición de la banca central; defensa del patrón oro y de la libre emisión monetaria (billetes bancarios) con exigencias de respaldo pleno (reserva 100% de los depósitos a la vista).